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Historia

“Un grupo de madrijim puso sus ideales, por sobre sus pasiones, y así dieron vida a Bet-El […]”

 

La llegada del rabino Eduardo Waingortin en agosto del ’88 fue marcada por una gran desilusión: la juventud del Círculo Israelita de Santiago no existía. Serrano quedaba muy lejos y había poca gente en la zona. Fue en ese entonces cuando Eduardo entendió “que era estratégico, primero, conseguir jóvenes para garantizar continuidad […]”.

 

Waingortin decidió formar una propuesta solo y de a poco fue logrando grandes cambios. Se abrió un marco de trabajo los viernes antes de Kabalat Shabat en donde llegarían niños en un bus de acercamiento para judaísmo entretenido y divertido. Luego, comenzaron a venir jóvenes y así fue como los más grandes se transformaron en madrijim de los chicos, mientras que el rabino era madrij del grupo entre 13 y 17 años. Fue así como en el 3er piso de Serrano, estos jóvenes compartían y finalizaban su actividad con una cartulina que resumía lo que habían aprendido ese viernes. Cada semana se pegaba la nueva cartulina encima de la anterior.

 

Fue de esta manera como en el año ’89 este grupo fue creciendo y ya habían alcanzado un promedio de 35 personas activando cuando se decidió ponerle el nombre “Emet” (que significa verdad – y el sello de D’s es la verdad). ¡A fines del ’89 se realizó el primer Majané en Pirque, con 60 asistentes!

 

Al mismo tiempo, la Comunidad Sefaradí sufrió una gran crisis a mediados de año y la Tnuá Ramah no tuvo más acogida. Fue el 29 de diciembre de 1989 cuando tres jóvenes del movimiento se acercaron donde Eduardo Waingortin para plantearle su situación y pedir el cobijo de una comunidad conservadora.

 

Para el rabino, esta noticia fue un gran milagro, sin embargo, no podía ser un rabino de dos tnuot diferentes. Por esto, propuso fusionar a Emet y Ramah—fue ahí cuando recibió un “NO” rotundo de ambas partes. No obstante, Waingortin no se rindió y siguió abriendo espacios de discusión para que los líderes de ambos movimientos se conozcan y se escuchen, para ojalá llegar a una resolución. Hubo reuniones, se visitaron los majanot de ambos, y finalmente, tal como lo dice el Himno de Bet-El, “con gran fuerza interior, un grupo de madrijim puso sus ideales por sobre sus pasiones”, así dando “vida a Bet-El”. Fue en marzo de 1990 cuando se consolidó esta nueva tnuá, cuyo nombre viene de lo siguiente: el profeta Samuel predicaba entre Ramah y Bet-El (lugares de Israel), y su prédica, era una prédica de verdad (Emet).

 

La primera Hanalá de Bet-El fue conformada por miembros de ambos orígenes: Marcelo Jodorkovsky e Igal Neiman de Emet, y Marianella Kreiman y Doris Wasserman de Ramah. Fue entonces cuando se creó el Himno de Bet-El junto a su logo, consolidándose como un movimiento juvenil masortí.

 

Desde 1990, la trayectoria del movimiento se ha mantenido igual: activamos los sábados, hacemos Havdalá, y siempre se hace nuestro Majané anual. A lo largo de los años han ido cambiando las sedes del movimiento: hasta el ’92 se activó en Serrano, luego en Miguel Claro hasta el ’97, año en el cual se compró el Mercaz, lugar donde se activa hasta el día de hoy.